Thursday, October 9, 2008

Efectos Antidepresivos de los Aceites Omega-3 (N-3)


La depresión se ha convertido en un gran problema en el mundo, principalmente en Occidente.


Uno de los aspectos más preocupantes es el incremento de este mal en personas jóvenes, incluso antes de la adolescencia. Aunque afecta a todos por igual, los dos extremos de la vida son los que más sufren (niños, en donde se observan marcados cambios de comportamiento, y ancianos).


La incidencia de la depresión continúa aumentando, junto con problemas de ansiedad, insomnio, suicidios y violencia. Una cantidad cada vez mayor de estudios indican que todo esto se debe en parte a nuestra dieta.


La mayoría de estos estudios han determinado que al administrar aceites omega-3 (N-3) a través de la dieta ó suplementos, los niveles de depresión y el riesgo de padecerla se reducen significativamente. Incluso estudios llevados a cabo en animales, usando pruebas especiales para determinar depresión, han confirmado estos hallazgos.


Los aceites omega-3, los cuales son altamente anti-inflamatorios, están presentes en grandes cantidades en el pescado y ciertos tipos de nueces, y en la linaza. Aves de corral criadas de manera libre (no con granos ó piensos) y ciertos animales de granja a los cuales se les permite pastar, poseen más cantidad de aceite omega-3 en sus carnes. Lo mismo ocurre con los huevos de las aves.


La inflamación crónica se ha relacionado con la depresión. Las citocinas inflamatorias son capaces de activar la inflamación en el cerebro, ocasionando la liberación de químicos que en exceso son tóxicos (por ejemplo, glutamato) y alterando los neurotransmisores. Se sabe que los pacientes que reciben interferon (una citocina) como tratamiento para varias patologías, pueden sufrir depresión como efecto secundario al mismo.


El problema con las dietas occidentales es que la relación entre aceites N-6 y los aceites N-3 se encuentra completamente alterada. Los aceites N-6 (aceites vegetales, girasol, maiz, canola, soya) se ingieren en cantidades industriales, y a la vez, el consumo de los aceites N-3 es muy bajo. También se ha determinado que no es suficiente con añadir más aceites N-3 a la dieta. Es crítica la reducción en el consumo de los aceites N-6 (los cuales se saben estimulan la inflamación). Vale la pena acotar que ciertos aceites dentro de la categoría N-6 son esenciales, debemos consumirlos para mantener una buena salud. Pero hay que mantener un equilibrio, idealmente en una proporción 1:1 con los aceites N-3. Actualmente, esa relación está tan alterada que puede llegar a ser 45:1. Es una sobrecarga increíble para nuestro organismo, desde todo punto de vista, incluso a nivel celular: las membranas celulares requieren de ambos aceites, pero proporcionalmente.


Durante el embarazo, es sumamente importante el consumo de estos aceites N-3. El cerebro del feto absorbe gran cantidad de aceites omega-3 de la madre, críticos para su desarrollo. Esto ocurre principalmente en el tercer trimestre del embarazo, cuando el cerebro fetal tiene su mayor crecimiento. Pero el consumo de estos aceites deben mantenerse en cantidades ideales a lo largo de todo el embarazo.


En embarazadas, el consumo de pescado es muy importante, pero hay que tener cuidado con el tipo de pescado que se ingiere, debido a que los niveles de mercurio que pueden estar presentes, varían según el pez. Mientras más grande, mayor riesgo de ingerir mercurio. Consulte con su profesional de salud de confianza al respecto. Pero no deje de ingerir una fuente de proteínas y aceites tan esencial como ésta.


La lactancia materna es sumamente importante porque de esta forma también se le suministra al bebé gran cantidad de aceites omega-3 (dependiendo de la dieta de la madre), entre muchas otras vitaminas y defensas contra enfermedades.


Las membranas de las neuronas cerebrales están compuestas en un 25% de aceites N-3, principalmente el componente DHA. El cerebro del bebé continúa su desarrollo aun mucho después de nacido. De allí la importancia de continuar la lactancia al menos por 6 meses ó un año. En niños cuyas madres tenían niveles bajos de aceites omega-3, se han observado problemas de comportamiento, aprendizaje y de lenguaje.


Se ha relacionado la reducción en los aceites omega-3 en la madre luego de dar a luz, con la depresión post-parto.

Se ha demostrado que la madre sufre de una marcada reducción de aceites omega-3 al final del embarazo (que coincide con el desarrollo acelerado del cerebro del bebé en útero). Esto reduce a su vez sus niveles de dopamina y serotonina, lo que la puede conducir a una depresión mayor ó incluso violencia.

Algunos profesionales recomiendan a las embarazadas ó madres lactantes ingerir 500 a 1000 mg de DHA al día. Consulte con su profesional de Salud de confianza. DHA es parte de los aceites omega-3, pero a diferencia de la fracción EPA, no tiene efecto ó muy poco sobre la coagulación sanguínea. (la fracción EPA es buena para prevenir coágulos sanguíneos, los cuales son un efecto secundario de algunos tipos de anticonceptivos orales).


Nota: El aceite de linaza no se debe suministrar a bebés ó niños pequeños. Ellos aun no poseen las enzimas necesarias para transformar el ácido alfa linolénico de la linaza en DHA y EPA (lo mismo ocurre en ancianos).

2 comments:

A. Laura Fazio said...

Nutr Neurosci. 2004 Apr;7(2):91-9.
Effects of fish oil on the central nervous system: a new potential antidepressant?
Naliwaiko K, Araújo RL, da Fonseca RV, Castilho JC, Andreatini R, Bellissimo MI, Oliveira BH, Martins EF, Curi R, Fernandes LC, Ferraz AC.

We conclude that lifelong intake of FO was able to induce an antidepressant effect with EPA and DHA concentration increased in the cerebral cortex and hippocampus.

PMID: 15279495 [PubMed - indexed for MEDLINE]



Prostaglandins Leukot Essent Fatty Acids. 2008 Mar;78(3):183-8.
The antidepressant role of dietary long-chain polyunsaturated n-3 fatty acids in two phases in the developing brain.

Ferraz AC, Kiss A, Araújo RL, Salles HM, Naliwaiko K, Pamplona J, Matheussi F.

Our results suggest that n-3 fatty acids supplementation during Phases A and B had a beneficial effect on preventing the development of depression-like behavior in adult rats.

PMID: 18378130 [PubMed - indexed for MEDLINE]



J Nutr. 1998 Dec;128(12):2512-9.
Dietary fish oil affects monoaminergic neurotransmission and behavior in rats.
Chalon S, Delion-Vancassel S, Belzung C, et al.

PMID: 9868201 [PubMed - indexed for MEDLINE]


Crit Rev Neurobiol. 2004;16(1-2):181-6.
5-Lipoxygenase as a putative link between cardiovascular and psychiatric disorders.

Manev R, Manev H.

PMID: 15581413 [PubMed - indexed for MEDLINE]



Biol Pharm Bull. 2005 Jul;28(7):1291-3.
Dietary supplementation with n-3 polyunsaturated fatty acids attenuates the depression of food-motivated behavior during zymosan-induced peritonitis.

Takenaka M, Kanada S, Hamazaki T, Watanabe S.

Our results suggest that the common mechanism is involved in the attenuation of behavioral depression during systemic and local inflammation by dietary n-3 PUFA (polyunsaturated fatty acids).

PMID: 15997116 [PubMed - indexed for MEDLINE]


Encephale. 2003 Jan-Feb;29(1):49-58.
Lipids, depression and suicide

Colin A, Reggers J, Castronovo V, Ansseau M.

PMID: 12640327 [PubMed - indexed for MEDLINE]


J Affect Disord. 2004 Nov 1;82(3):447-52.
Fish consumption and depression: the Northern Finland 1966 birth cohort study.
Timonen M, Horrobin D, Jokelainen J, Laitinen J, Herva A, Räsänen P.

PMID: 15555697 [PubMed - indexed for MEDLINE]

A. Laura Fazio said...

Am J Clin Nutr. 2002 Apr;75(4):662-7.
The dopamine mesocorticolimbic pathway is affected by deficiency in n-3 polyunsaturated fatty acids.

Zimmer L, Vancassel S, Cantagrel S, Breton P, Delamanche S, Guilloteau D, Durand G, Chalon S.

CONCLUSIONS: Our results suggest that the mesolimbic dopamine pathway is more active whereas the mesocortical pathway is less active in n-3 PUFA-deficient rats than in control rats. This provides new neurochemical evidence supporting the effects of n-3 PUFA deficiency on behavior.

PMID: 11916751 [PubMed - indexed for MEDLINE]


Prostaglandins Leukot Essent Fatty Acids. 2004 Jul;71(1):13-8.

In humans, the seasonal variation in poly-unsaturated fatty acids is related to the seasonal variation in violent suicide and serotonergic markers of violent suicide.
De Vriese SR, Christophe AB, Maes M.

PMID: 15172679 [PubMed - indexed for MEDLINE]



Life Sci. 2003 Nov 7;73(25):3181-7.

Lowered serum n-3 polyunsaturated fatty acid (PUFA) levels predict the occurrence of postpartum depression: further evidence that lowered n-PUFAs are related to major depression.

De Vriese SR, Christophe AB, Maes M.

PMID: 14561523 [PubMed - indexed for MEDLINE]